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FOSFITONE - Laboratorio Fada Pharma

Laboratorio Fada Pharma Medicamento / Fármaco FOSFITONE

Uso exclusivo del médico anestesiólogo.

Composición.

Cada frasco-ampolla con liofilizado para diluir a 2 ml contiene: Succinilcolina cloruro 100 mg; Manitol 75 mg. Cada frasco-ampolla con liofilizado para diluir a 10 ml contiene: Succinilcolina cloruro 500 mg; Manitol 150 mg.

Farmacología.

Descripción:El cloruro de Succinilcolina es un relajante despolarizante del músculo esquelético, de acción ultra breve, para administración endovenosa. El cloruro de Succinilcolina es un polvo blanco, inodoro, ligeramente amargo y muy soluble en agua. La droga es inestable en soluciones alcalinas, pero relativamente estable en soluciones ácidas, dependiendo de la concentración de la solución y la temperatura de conservación. Acción farmacológica:La Succinilcolina es un relajante despolarizante del músculo esquelético que se combina con los receptores colinérgicos de la placa motora terminal para producir la despolarización. Esta despolarización puede observarse como fasciculaciones. La subsiguiente transmisión neuromuscular queda inhibida, en tanto que quede una concentración adecuada de Succinilcolina en el sitio receptor. El inicio de la parálisis fláccida es rápido (menos de 1 minuto después de su administración endovenosa) y con una única administración dura aproximadamente de 4 a 6 minutos. La Succinilcolina es hidrolizada rápidamente por la colinesterasa plasmática, en succinilmonocolina (la cual posee propiedades despolarizantes clínicamente insignificantes) y luego, más lentamente, en ácido succínico y colina (ver Precauciones). Alrededor del 10% de la droga se excreta sin cambios en la orina. La parálisis que sigue a la administración de Succinilcolina es progresiva, con diferentes sensibilidades por parte de los diferentes músculos. Inicialmente, incluye en forma consecutiva los músculos elevadores faciales, los músculos de la glotis y finalmente los intercostales, del diafragma y el resto de los esqueléticos. La Succinilcolina no tiene acción directa sobre el útero u otras estructuras de musculatura lisa. Debido a su alto grado de ionización y su baja solubilidad en grasas, no atraviesa fácilmente la placenta. Con su administración repetida se presenta taquifilaxia (ver Precauciones). Dependiendo de la dosis y la duración de la administración de Succinilcolina, el característico bloqueo neuromuscular despolarizante (Bloqueo fase I) puede cambiar a un bloqueo con características superficiales que se asemejan a un bloqueo no despolarizante (Bloqueo fase II). Esto puede estar asociado a una parálisis o debilidad prolongada de los músculos respiratorios, en pacientes que manifiestan la transición al Bloqueo fase II. Cuando este diagnóstico se confirma a través de la estimulación nerviosa periférica, a veces puede revertirse con drogas anticolinesterasa como la Neostigmina (ver Precauciones). Las drogas anticolinesterasa no siempre podrán resultar eficaces. Si se administran antes que la Succinilcolina sea metabolizada por la colinesterasa, las drogas anticolinesterasa pueden prolongar la parálisis en lugar de acortarla. La Succinilcolina, si bien no tiene efecto directo sobre el miocardio, estimula tanto los ganglios autonómicos como los receptores muscarínicos, lo que puede provocar cambios en el ritmo cardíaco, incluyendo paro cardíaco. Esto también puede suceder por la estimulación vagal, que puede presentarse durante los procedimientos quirúrgicos o por hipercalemia, particularmente en niños (ver Precauciones: uso pediátrico). Estos efectos pueden verse potenciados por los anestésicos halogenados. La Succinilcolina provoca un aumento de la Presión Intraocular (PIO) inmediatamente después de su inyección y durante la fase de fasciculación, pudiendo también ocurrir aumentos leves de la PIO después del inicio de la parálisis completa (ver Advertencias). La Succinilcolina puede provocar aumentos leves en la presión intracraneal, inmediatamente después de su inyección y durante la fase de fasciculación (ver Precauciones). Tal como sucede con otros agentes bloqueantes neuromusculares, luego de la administración de Succinilcolina se hacen presentes las condiciones para la liberación de histamina. Los signos y síntomas de la liberación de histamina, como ser rubor, hipotensión y broncoconstricción son, no obstante, poco comunes en el contexto clínico habitual. La Succinilcolina no tiene efecto sobre el estado de la conciencia, el umbral del dolor, ni la actividad cerebral. Debe utilizarse solamente con anestesia adecuada (ver Advertencias).

Indicaciones.

El cloruro de Succinilcolina está indicado como un adyuvante de la anestesia general, para facilitar la intubación traqueal y para proveer relajación del músculo esquelético durante la cirugía o la ventilación mecánica.

Dosificación.

Es necesario individualizar la dosis de Succinilcolina, la cual deberá siempre ser determinada por el médico luego de una cuidadosa evaluación del paciente (ver Advertencias). Siempre que la solución y el envase lo permitan, los productos inyectables deben ser inspeccionados visualmente antes de su administración, para comprobar que no existan partículas en suspensión ni cambios en el color de la solución reconstituida. No usar soluciones que no presenten un aspecto claro e incoloro. Adultos: Para procedimientos quirúrgicos breves: La dosis promedio necesaria para producir el bloqueo neuromuscular y para facilitar la intubación traqueal es de 0,6 mg/Kg de cloruro de Succinilcolina, administrados por vía endovenosa. La dosis óptima variará entre diferentes individuos y en adultos podrá ser de entre 0,3 a 1,1 mg/Kg. A partir de la administración de dosis dentro de este rango, el bloqueo neuromuscular se produce en alrededor de 1 minuto; el bloqueo máximo podrá persistir alrededor de 2 minutos, luego del cual comienza la recuperación, que se completa entre los 4 y 6 minutos. Sin embargo, dosis muy elevadas pueden provocar un bloqueo más prolongado. Puede utilizarse una dosis de prueba de entre 5 a 10 mg, para determinar la sensibilidad del paciente y el tiempo individual de recuperación (ver Precauciones). Para procedimientos quirúrgicos prolongados: La dosis de Succinilcolina administrada por infusión depende del tiempo de duración del procedimiento quirúrgico y de la necesidad de relajación muscular. La dosis promedio para un adulto varía entre 2,5 y 4,3 mg por minuto. Para la infusión continua, generalmente se han usado soluciones que contienen de 1 a 2 mg de Succinilcolina por ml. Probablemente sea preferible la solución más diluida (1 mg por ml), desde el punto de vista de la facilidad en el control del porcentaje de administración de la droga y en consecuencia, de la relajación. Esta solución endovenosa que contiene 1 mg por ml, puede administrarse a razón de 0,5 mg (0,5 ml) a 10 mg (10 ml) por minuto, a fin de lograr el grado de relajación necesario. La cantidad necesaria por minuto, dependerá de la respuesta individual, como asimismo del grado de relajación requerido. Evítese sobrecargar la circulación con un gran volumen de fluidos. Al administrar Succinilcolina por infusión, se recomienda el cuidadoso monitoreo de la función neuromuscular con un estimulador nervioso periférico, a fin de evitar la sobredosis, detectar el desarrollo del Bloqueo fase II, hacer un seguimiento del ritmo de recuperación y evaluar los efectos de los agentes reversores (ver Precauciones). Pueden también utilizarse inyecciones endovenosas de Succinilcolina, a fin de proveer relajación muscular para procedimientos prolongados. Puede administrarse en forma inicial una inyección endovenosa de 0,3 a 1,1 mg/Kg seguida a intervalos apropiados, de inyecciones de 0,04 a 0,07 mg/Kg para mantener el grado de relajación necesario. Pediatría: Para la intubación traqueal de emergencia o en casos donde se hace necesario asegurar la ventilación inmediata, la dosis endovenosa de Succinilcolina es de 2 mg/Kg para infantes y niños pequeños; para niños mayores y adolescentes, la dosis es de 1 mg/Kg (ver Advertencias y Precauciones). Muy ocasionalmente, la administración endovenosa de Succinilcolina en bolo puede provocar arritmias ventriculares malignas y paro cardíaco, después de rabdomiólisis aguda con hipercalemia. En tales casos, debe sospecharse de una miopatía subyacente. La administración endovenosa de Succinilcolina en bolo en infantes o niños, puede provocar bradicardia profunda o muy ocasionalmente, asistolia. Al igual que en los adultos, la incidencia de bradicardia en niños es mayor después de una segunda dosis de Succinilcolina. La aparición de bradiarritmias puede reducirse con un tratamiento previo con atropina (ver Precauciones: Uso pediátrico). Uso intramuscular: En caso de ser necesario, puede administrarse Succinilcolina por vía intramuscular a infantes, niños mayores o adultos, cuando una vena adecuada no sea accesible. Puede administrarse una dosis de hasta 3 a 4 mg/Kg, pero no debe administrarse por esta vía una dosis superior a los 150 mg totales. El inicio del efecto de la Succinilcolina administrada en forma intramuscula, generalmente se observa en alrededor de 2 a 3 minutos. Compatibilidad del producto: La Succinilcolina es una sustancia ácida (pH 3,5) y no debe mezclarse con soluciones alcalinas con un pH superior a 8,5 (por ejemplo soluciones de barbitúricos). Para obtener una solución que contenga 1 mg/ml de Succinilcolina, reconstituir el producto y luego diluirlo en 500 ml de solución de dextrosa en agua al 5% o en 500 ml de solución de cloruro de sodio en agua al 0,9% (solución fisiológica).

Contraindicaciones.

La Succinilcolina está contraindicada en personas con antecedentes de hipertermia maligna, miopatías de músculo esquelético y conocida hipersensibilidad a la droga y/o al excipiente. Está contraindicada también en pacientes después de la fase aguda de las lesiones como consecuencia de quemaduras importantes, traumatismos múltiples, denervación extensa del músculo esquelético o lesión de la neurona motora superior, porque la Succinilcolina administrada a tales individuos, puede provocar hipercalemia severa y en consecuencia, paro cardíaco (ver Advertencias). El riesgo de hipercalemia en estos pacientes depende de la extensión y lugar de la lesión y aumenta con el paso del tiempo, siendo máximo por lo general entre los 7 y 10 días posteriores a la lesión.

Reacciones adversas.

Las reacciones adversas a la Succinilcolina consisten fundamentalmente en una prolongación de sus acciones farmacológicas. La Succinilcolina provoca una profunda relajación muscular, la cual provoca depresión respiratoria que puede llegar a la apnea; este efecto puede prolongarse. En raras ocasiones pueden presentarse reacciones de hipersensibilidad, incluyendo anafilaxia. Existen comunicaciones de la aparición de las siguientes reacciones adversas: paro cardíaco, hipertermia maligna, arritmias, bradicardia, taquicardia, hipertensión, hipotensión, hipercalemia, depresión respiratoria prolongada o apnea, aumento de la presión intraocular, fasciculación muscular, rigidez de mandíbula, dolor muscular post operatorio, rabdomiólisis con posible insuficiencia renal mioglobinúrica aguda, salivación excesiva y rash.

Precauciones.

Generales: Cuando se administra Succinilcolina por períodos prolongados, el característico bloqueo despolarizante (Bloqueo fase I) puede cambiar a un bloqueo con características que superficialmente se asemejan a un bloqueo no despolarizante (Bloqueo fase II). En pacientes que manifiestan esta transición al Bloqueo fase II, puede llegar a observarse debilidad o parálisis respiratoria prolongada. Existen informes de esta transición de Bloqueo fase I a fase II, en pacientes bajo anestesia con Halotano, luego de una dosis acumulada de 2 a 4 mg de Succinilcolina (administrada en dosis fraccionadas). El inicio del Bloqueo fase II coincidió con el inicio de taquifilaxia y retardo de la recuperación espontánea. Cuando en casos de bloqueo neuromuscular prolongado se sospecha de un Bloqueo fase II, debe realizarse un diagnóstico positivo por estimulación nerviosa periférica, antes de la administración de cualquier droga anticolinesterasa. La reversión del Bloqueo fase II es una decisión médica que debe tomarse en base al individuo, la farmacología clínica y la experiencia y buen juicio del médico. La presencia del Bloqueo fase II está señalada por la progresiva desaparición de las respuestas a sucesivos estímulos. El empleo de una droga anticolinesterasa para revertir el Bloqueo fase II, debe estar acompañado de dosis apropiadas de una droga anticolinérgica para prevenir alteraciones del ritmo cardíaco. Después de una adecuada reversión del Bloqueo fase II con un agente anticolinesterasa, el paciente debe permanecer bajo observación permanente durante por lo menos una hora, para detectar cualquier signo de retorno de la relajación muscular. No se debe intentar la reversión a menos que: (1) se emplee un estimulador de los nervios periféricos para determinar la presencia de Bloqueo fase II (debido a que los agentes anticolinesterasa potenciarán el Bloqueo fase I inducido por la Succinilcolina) y (2) se observe la recuperación espontánea de la respuesta contráctil musculoesquelética durante 20 minutos, nivelándose la misma y manifestando una recuperación lenta pero progresiva; esta demora busca asegurar la total hidrolización de la Succinilcolina por parte de la colinesterasa del plasma, antes de la administración del agente anticolinesterasa. En caso de un diagnóstico erróneo del tipo de bloqueo, la despolarización del tipo inducido inicialmente por Succinilcolina (es decir, el Bloqueo fase I) resultará prolongada por el agente anticolinesterasa. La Succinilcolina debe emplearse con precaución en pacientes con fracturas o espasmo muscular, porque las fasciculaciones nerviosas iniciales pueden causar trauma adicional. La Succinilcolina puede provocar un aumento transitorio de la presión intracraneal; no obstante, una inducción adecuada de anestesia antes de la administración de la Succinilcolina minimizará este efecto. La Succinilcolina puede aumentar la presión intragástrica, lo cual puede causar regurgitación y la posible aspiración de contenidos estomacales. En pacientes con hipocalemia o hipocalcemia, puede prolongarse el bloqueo neuromuscular. Actividad reducida de la colinesterasa del plasma: La Succinilcolina debe usarse con cuidado en pacientes que presentan una reducción de la actividad de la colinesterasa en plasma (pseudocolinesterasa). En tales pacientes, debe contemplarse la posibilidad de que se produzca una prolongación del bloqueo neuromuscular luego de la administración de Succinilcolina (ver Dosificación - Modo de administración). La actividad de la colinesterasa plasmática puede estar disminuida en presencia de anormalidades genéticas de la colinesterasa plasmática (por ejemplo, en pacientes heterocigotas u homocigotas para el gen atípico de la colinesterasa plasmática), embarazo, enfermedad hepática o renal severa, tumores malignos, infecciones, quemaduras, anemia, insuficiencia cardíaca descompensada, úlcera péptica o mixedema. La actividad de la colinesterasa plasmática puede también estar reducida por la administración crónica de anticonceptivos orales, glucocorticoides, o ciertos inhibidores de la monoamino oxidasa (por ejemplo, insecticidas organofosfatos, Ecotiofato y ciertas drogas antineoplásicas). Los pacientes homocigotas para el gen atípico de la colinesterasa plasmática (1 en 2.500 pacientes) son extremadamente sensibles al efecto bloqueante neuromuscular de la Succinilcolina. En estos pacientes, puede administrarse una dosis de prueba de 5 a 10 mg de Succinilcolina para evaluar su sensibilidad a la Succinilcolina o puede producirse el bloqueo neuromuscular por medio de la administración cuidadosa de una solución de Succinilcolina de 1 mg/ml por infusión endovenosa lenta. La apnea o la parálisis muscular prolongada debe tratarse con respiración controlada.

Advertencias.

Riesgo de paro cardíaco por rabdomiólisis hipercalémica. Existen informes ocasionales de rabdomiólisis aguda con hipercalemia, seguida de arritmias ventriculares, paro cardíaco y muerte, luego de la administración de Succinilcolina a niños aparentemente sanos, en los que posteriormente se determinó miopatía muscular esquelética no diagnosticada, siendo más frecuente la distrofia muscular de Duchenne. Este síndrome a menudo se presenta como ondas T con picos y paro cardíaco súbito, a los pocos minutos de la administración de la droga en niños aparentemente sanos (generalmente en varones pero no en forma exclusiva y más frecuentemente en los de 8 años de edad o menos). Existen también informes de estos acontecimientos en adolescentes. Por lo tanto, cuando un infante o un niño aparentemente sanos presentan paro cardíaco luego de la administración de Succinilcolina, que no se considera se debe a falta de ventilación u oxigenación o a sobredosis de anestesia, se debe instituir tratamiento inmediato para hipercalemia. Este debe incluir la administración endovenosa de Calcio, Bicarbonato y Glucosa con Insulina, con hiperventilación. Debido al inicio abrupto de este síndrome, las medidas de resucitación de rutina probablemente resulten inútiles. No obstante, los esfuerzos de resucitación extraordinarios y prolongados, en algunos casos permitieron una resucitación exitosa. Por otra parte, en presencia de signos de hipertermia maligna, debe instituirse en forma concurrente el tratamiento apropiado. Debido a que pueden no presentarse señales o síntomas que adviertan al médico con respecto a cuáles son los pacientes en riesgo, se recomienda que el uso de Succinilcolina en niños sea reservado para la intubación de emergencia o en los casos en que sea necesario asegurar de inmediato la ventilación, por ejemplo, laringoespasmo, ventilación dificultosa, estómago ocupado o para uso intramuscular cuando no sea accesible una vena adecuada (ver Precauciones: uso pediátrico y Dosificación - Modo de administración). Esta droga debe ser utilizada únicamente por personas familiarizadas con su acción, características y riesgos. La succinilcolina debe ser usada solamente por aquellas personas capacitadas en el manejo de la respiración artificial, y únicamente cuando los elementos están inmediatamente disponibles para la intubación traqueal y para proporcionar ventilación adecuada al paciente, incluyendo la administración de oxígeno bajo presión positiva y la eliminación de dióxido de carbono. El médico debe estar preparado para asistir o controlar la respiración. para evitarle sufrimiento al paciente. En casos de emergencia, no debe administrarse la succinilcolina antes de haber inducido el estado de inconsciencia. No obstante, en casos de emergencia, podrá ser necesario administrar la succinilcolina antes de haber inducido el estado de inconsciencia. La succinilcolina es metabolizada por la colinesterasa plasmática y debe usarse con precaución y en caso que fuera absolutamente necesaria, en pacientes de conocida o sospechada condición homocigota para el gen atípico de la colinesterasa plasmática. Hipercalemia: La Succinilcolina debe administrarse con gran precaución, a pacientes que sufren de anormalidades hidroelectrolíticas y a aquellos que pueden presentar toxicidad por digitálicos, porque en tales circunstancias la Succinilcolina puede inducir serias arritmias o paro cardíaco, debido a la hipercalemia. Debe tenerse gran precaución si se administra Succinilcolina a pacientes durante la fase aguda de lesiones por quemaduras importantes, traumatismos múltiples, denervación extensa del músculo esquelético o lesión de la neurona motora superior (ver Contraindicaciones). El riesgo de hipercalemia en estos pacientes, aumenta con el paso del tiempo y generalmente hace un pico entre los 7 y 10 días posteriores a la lesión. El riesgo depende de la extensión y lugar de la lesión. Se desconoce el tiempo exacto del inicio y duración del período de riesgo. A los pacientes que presentan infección abdominal crónica, hemorragia subaracnoidea, o condiciones que provocan la degeneración de los sistemas nerviosos central y periférico, se les debe administrar Succinilcolina con gran precaución, debido a su potencial para generar hipercalemia severa. Hipertermia maligna: Se ha asociado la administración de Succinilcolina a la aparición aguda de hipertermia maligna, un estado hipermetabólico potencialmente fatal del músculo esquelético. El riesgo de que se presente hipertermia maligna luego de la administración de Succinilcolina, aumenta con la administración concomitante de anestésicos volátiles. La hipertermia maligna frecuentemente se presenta como un espasmo rebelde de los músculos de la mandíbula (espasmo masetero) que puede progresar hasta la rigidez generalizada, un aumento de la demanda de oxígeno, taquicardia, taquiapnea e hiperpirexia profunda. La recuperación exitosa depende del reconocimiento de los síntomas tempranos, como el espasmo de los músculos de la mandíbula, acidosis o una rigidez generalizada posteriores a la administración inicial de Succinilcolina para la intubación traqueal o cuando la taquicardia no responde a la profundización de la anestesia. Más adelante en el proceso hipermetabólico, pueden presentarse manchas en la piel, aumento de la temperatura y coagulopatías. El reconocimiento del síndrome, constituye una señal para la suspensión de la anestesia, el prestar atención al aumento de consumo de oxígeno, corregir la acidosis, brindar apoyo circulatorio, asegurar un adecuada diuresis urinaria y la institución de medidas para controlar el aumento de la temperatura. Se recomienda administrar Dantrolene sódico como un adyuvante a las medidas de soporte en el manejo de esta complicación. Para obtener información adicional con respecto al manejo de la crisis de hipertermia maligna, se recomienda consultar la información sobre la prescripción de Dantrolene sódico de una fuente confiable. Se recomienda el monitoreo continuo de la temperatura corporal y del CO2 exhalado, como una ayuda para el diagnóstico temprano de la hipertermia maligna. Otras: Tanto en niños como adultos, la incidencia de bradicardia, que puede volverse más severa y llegar a la asistolia, es mayor después de la segunda dosis de Succinilcolina. La incidencia y la severidad de la bradicardia, es mayor en niños que en adultos. El tratamiento previo con agentes anticolinérgicos (por ejemplo, Atropina) puede reducir las posibilidades de que se presenten bradiarritmias. La Succinilcolina provoca un aumento de la presión intraocular. No debe usarse en casos en los que resultaría indeseable un aumento de la presión intraocular (por ejemplo, glaucoma de ángulo agudo, lesión ocular penetrante), a menos que el potencial beneficio de su uso supere el riesgo potencial que implica.

Interacciones.

Las drogas que pueden aumentar el efecto bloqueante neuromuscular de la Succinilcolina incluyen: Promazina, Oxitocina, Aprotinina, ciertos antibióticos no pertenecientes a la familia de las penicilinas, Quinidina, bloqueantes b-adrenérgicos, Procainamida, Lidocaína, Trimetafan, Carbonato de litio, sales de magnesio, Quinina, Cloroquina, Dietiléter, Isoflurano, Desflurano, Metoclopramida y Terbutalina. El efecto bloqueante neuromuscular de la Succinilcolina puede verse aumentado con drogas que reducen la actividad de la colinesterasa del plasma (por ejemplo, la administración crónica de anticonceptivos orales, glucocorticoides o ciertos inhibidores de la monoamino oxidasa) o por drogas que inhiben irreversiblemente la colinesterasa plasmática (ver Precauciones). Si se han de utilizar otros agentes bloqueantes neuromusculares durante el mismo procedimiento, debe tenerse en cuenta la posibilidad de un efecto sinérgico o antagonista. Carcinogénesis, mutagénesis, deterioro de la fertilidad:No se han llevado a cabo estudios a largo plazo en animales, a fin de evaluar su potencial carcinogénico. Embarazo: Efectos teratogénicos:No se han realizado estudios de reproducción animal con cloruro de Succinilcolina. Tampoco se sabe si es que la Succinilcolina puede causar daños fetales cuando se la administra a una mujer embarazada o si puede afectar la capacidad de reproducción. La Succinilcolina debe administrarse a mujeres embarazadas, sólo si es claramente necesario. Efectos no teratogénicos:Los niveles de colinesterasa del plasma se reducen en aproximadamente un 24% durante el embarazo y por varios días después del parto. Por lo tanto, es de esperar que una proporción mayor de pacientes manifiesten un aumento de la sensibilidad (apnea prolongada) a la Succinilcolina estando embarazadas, que cuando no lo están. Trabajo de parto y parto: La Succinilcolina se usa comúnmente para proporcionar relajación muscular durante el nacimiento por operación cesárea. Es sabido que pequeñas cantidades de Succinilcolina atraviesan la barrera placentaria, aunque en condiciones normales, la cantidad de droga que ingresa a la circulación del feto luego de una dosis única de 1 mg/Kg a la madre, no debería poner en riesgo al feto. Sin embargo, dado que la cantidad de droga que cruza la barrera placentaria depende del gradiente de concentración entre las circulaciones del feto y de la madre, puede presentarse bloqueo neuromuscular residual (apnea y flaccidez) en el recién nacido, cuando la madre presenta un cuadro de colinesterasa plasmática atípica o recibe repetidas dosis. Madres en período de lactancia:No existen informes con respecto a si la Succinilcolina se excreta en la leche humana. Debido a que muchas drogas se excretan en la leche humana, debe tenerse precaución al administrar Succinilcolina a una madre en período de lactancia. Uso pediátrico:Existen informes muy ocasionales de arritmias ventriculares y paro cardíaco después de rabdomiólisis aguda con hipercalemia, en niños aparentemente sanos que recibieron Succinilcolina (ver Advertencias). Se observó luego, que muchos de estos niños presentaban una miopatía del músculo esquelético, como ser distrofia muscular de Duchenne, cuyos signos no eran evidentes. El síndrome a menudo se presenta como paro cardíaco súbito a los pocos minutos después de la administración de la Succinilcolina. Estos niños son generalmente, pero no en forma exclusiva, varones y más frecuentemente de 8 años de edad o menos. Existen también informes de estos acontecimientos en adolescentes. Pueden no presentarse signos o síntomas que adviertan al médico con respecto a cuáles son los pacientes en riesgo. Una historia clínica cuidadosamente tomada y un examen físico, pueden identificar retrasos en el desarrollo que permitirían pensar en una miopatía. Una ATP-quinasa prequirúrgica permitiría identificar a algunos pero no a todos los pacientes en riesgo. Debido al inicio súbito de este síndrome, las medidas de resucitación de rutina probablemente resulten inútiles. El cuidadoso monitoreo del electrocardiograma puede alertar al médico ante la aparición de ondas T con picos (un signo temprano). En algunos de los casos informados, la administración endovenosa de calcio, bicarbonato y glucosa con insulina, resultaron en una resucitación exitosa. Los esfuerzos de resucitación extraordinarios y prolongados, también permitieron en algunos casos una resucitación exitosa. Además en presencia de signos de hipertermia maligna, debe iniciarse en forma concurrente el tratamiento apropiado (ver Advertencias). Debido a que resulta difícil identificar cuáles pacientes están en riesgo, se recomienda que el uso de Succinilcolina en niños sea reservado para la intubación de emergencia o casos en que sea necesario asegurar de inmediato la ventilación, por ejemplo, laringoespasmo, ventilación dificultosa, estómago ocupado o para uso intramuscular cuando no sea accesible una vena adecuada. Al igual que en los adultos, la incidencia de bradicardia en niños es mayor después de la segunda dosis de Succinilcolina. La incidencia y la severidad de la bradicardia es mayor en niños que en adultos. El tratamiento previo con agentes anticolinérgicos, por ejemplo atropina, puede reducir las posibilidades de que se presenten bradiarritmias.

Conservación.

Proteger de la luz. Conservar a temperatura ambiente.

Sobredosificación.

La sobredosis de Succinilcolina puede provocar bloqueo neuromuscular por más tiempo que el necesario para la cirugía y la anestesia. Puede manifestarse como debilidad del músculo esquelético, disminución del volumen de reserva respiratoria, o apnea. Dependiendo de la dosis y la duración de la administración de Succinilcolina, el característico bloqueo neuromuscular despolarizante (Bloqueo fase I) puede cambiar a un bloqueo con características superficiales que se asemejan a un bloqueo no despolarizante (Bloqueo fase II) (ver Precauciones). Tratamiento orientativo inicial de la sobredosificación: El tratamiento primario es mantener la ventilación adecuada y proveer soporte respiratorio, hasta que esté asegurada la recuperación de la respiración normal. Vigilar estrechamente las funciones vitales, suministrando las medidas de apoyo que resulten necesarias. Ante la eventualidad de una sobredosificación, concurrir al Hospital más cercano o comunicarse con los Centros de Toxicología: Hospital de Pediatría Ricardo Gutiérrez: (011) 4962-6666/2247. Hospital A. Posadas: (011) 4654-6648/ 4658-7777.

Presentación.

FOSFITONE 100: Envases con 25 frasco-ampollas de uso hospitalario exclusivo. FOSFITONE 500: Envases con 25 frasco-ampollas de uso hospitalario exclusivo.

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